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Luis A. Ruiz Castellón nacido en Managua, Nicaragua
el 17 de Octubre de 1966. Escritor y poeta que ha incursionado en la narrativa,
la crítica literaria y artículos sobre temáticas diversas de la idiosincrasia y
cultura nicaragüense. Varios de sus trabajos han sido publicados por
suplementos culturales y de entretenimiento de los diarios nacionales.
3.1) Su poemario y obra prima: “Desnudo corazón, amas…?”
Desnudo corazón, ¿amas?... es su primer libro
publicado, después de un largo y silencioso período de creación poética.
Presione
en el título para conocer más sobre la obra.
A Vilma Núñez
D’scorcia
Me encantas cuando luchas, porque escuchen tu voz,
cuando bellas palabras visten tu pensamiento
pues sé que has entendido bien que Dios
no te hizo para adorno, ni para complemento.
Reclamas igualdad con voz que acaricia;
admiro tu valor, tu feminidad hidalguía;
si desde una tribuna reclamas justicia,
te miras más preciosa todavía.
Que tu voz estremezca los cielos y la tierra,
que el hombre entienda al fin que debe ser tu amigo;
no declines, ¡lucha mujer! Que me aterra
luchar contra mi machismo, sin tenerte conmigo.
Mujer, tú tienes la luz y los pasos sabios
saca mi conciencia de este oscuro laberinto
dame fuerza y energía con la miel de tus labios
y construyamos juntos un mundo distinto.
3.2) Poesía inédita
Aquella
noche
Aquella noche merece
un poema
¡Claro
que lo merece!
Porque tuvo un
encanto que no se desvanece
y es un
recuerdo ardiente que quema.
... La noche... fue
una canción
una fiesta
de los sentidos
con música
de besos prohibidos
danzó alegre
la pasión.
... La noche... fue
infinita
pues se
albergó en mi memoria
fue la noche
más bonita
de todas
las de mi historia...
Aquella noche merece
todo un poemario,
un verso,
mil versos, versos infinitos
fue noche de
un delirio extraordinario
de pecados
deliciosos y dulces delitos.
La
fantástica y apasionada noche de las uvas
Una uva tú, una yo,
una los dos
buscamos el
néctar del desenfreno
tras un beso
con uva me siento lleno
de líbido que parece bendición de Dios.
Sin derecho a la
tregua tu me das
pequeños trozos
de uva con tu boca
lo repites
tantas veces aquella noche loca
que yo me
excito más y más y más.
Pones una uva, en
cierta parte de mi anatomía
con tu boca
la tomas de ahí mientras me miras
me observas
con suave lujuria y coquetería
también me
acaricias; gimes y suspiras.
Lentamente me traes
esa uva a la boca
que parece
tener un sabor tan divino
mientras tu tersa
mano acaricia y toca
el núcleo
de todo mi incendio masculino.
No te basta y
recorres con tus labios de fuego
las sendas
anatómicas que encienden mi pasión
como tambor
de guerra suena tu corazón.
Una uva en mi boca,
despacio te la entrego
La tomas con tus
labios, la muerdes despacito
le exprimes
todo el jugo me compartes un poco
es jugo con
sabor a delirio infinito
que me das
con tu lengua para volverme loco
Conviertes la pasión
en delicioso yugo
al que yo
me someto con total ansiedad
exprimes varias
uvas y les sacas el jugo
para bañar el
núcleo de mi virilidad
Y ahí absorbes el
jugo con ojos placenteros
que cierras,
disfrutando el íntimo sabor
está en su
pedestal dorado el gran Dios Eros
disparándonos flechas
de pasión y de amor
Yo, ya no sé de mí,
llegando al paroxismo
se mezclan
jugo de uva y jugo de explosión
mientras siento
morirme tú sigues en lo mismo...
Sorbiendo aquella
mezcla de viña y de pasión.
Me llevas suavemente
a un precipicio
desde donde
caeré a la locura.
Me rindo, me obligas
a un armisticio:
Se da por vencida mi
cordura.
La poesía mata
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E-mail: petrie@ibw.com.ni
Última actualización:
22/03/2002